Individuo utilizado como esclavo para ataque y rastreo. Horas y horas, todos los días, este perro, vive vigilante a cualquier movimiento, reprimiendo sus más sencillos y básicos intereses en disfrutar su propia vida y libertad. Injusto a todas luces. Nuestra seguridad (la de los humanos) debe ser proporcionada por nosotros mismos, por medio de otros métodos alternativos, sin recurrir a individuos utilizados como recursos, contra su voluntad, negandoles su capacidad de sentir, ninguneando sus intereses, explotándoles por cualquier medio.
La triste vida de este anónimo perro, no se perderá en el olvido, como la de otros muchos millones de animales no humanos, explotados en cualquier forma, mientras muchos de nosotros sigamos pensando y luchando por la total liberación animal.

Foto tomada en Madrid. Esclavo con bozal de metal, es manejado con correa por humanos empleados por una empresa de seguridad del Metro de Madrid.