Te recordaré siempre.
Tenía la decisión tomada.
Sabía lo que te sucedería.
Había muy buenas posibilidades.
Me faltó el coraje.
Cuando lo tuve, ya fue demasiado tarde.
Al día siguiente ya no estabas.
Tus plumas esparcidas por el suelo donde te tenían preso.
Me sigue faltando coraje.
Cada vez menos.
Voy aprendiendo.
No puedo demorarme más.
No puedo abandonarte otra vez.
(DEP Pato)









A cuantas víctimas hemos dejado atrás.
En esa foto lo vea tan guapo que se me saltarían las lágrimas si fuera capaz de llorar.
Ojalá estuviera aquí. Pero ahora otros nos necesitan. Cada uno de ellos distinto y único como lo era él, pero todos igualmente la misma víctima, de los mismos verdugos.
No te rindas nunca, nunca. Sé que no te faltará valor. Los que realmente no tuvieron valor ninguno fueron sus asesinos.
Te mando el mismo ánimo Luis, igualmente tu no te rindas tampoco nunca, no por tí, sino por todos los que podrás salvar con tus palabras y actos!
Lamentablemente, no nos faltarán víctimas a las que poder salvar.
Un abrazo compañero.